Blogger Template by Blogcrowds

LAS AUTORIDADES ADVIERTEN...

 LIBROS, LIBRERÍAS Y BIBLIOTECAS FATALES


Y aún hay más:




EL INSTINTO DEL ARTE

Belleza, placer y evolución humana
Dennis Dutton

El filósofo de la estética neoZelandés une en este ensayo dos de las disciplinas más fascinantes: el arte y la teoría evolutiva. La tesis se centra en dilucidar que el gusto humano por el arte es un rasgo evolutivo marcado por la selección natural y no por el entorno social. Una obra innovadora que hará tambalear los cimientos de un siglo de teoría y crítica del arte.

El instinto del arte defiende que los gustos y las preferencias del ser humano por las artes son rasgos evolutivos que se han ido conformando por selección natural. No son «construcciones sociales», tal como habrían defendido la crítica del arte y la teoría académica del siglo pasado, ni tampoco vienen determinados por la cultura de su entorno. En palabras de Steven Pinker: «Esta obra nos señala el futuro de las humanidades [...] Denis Dutton ha meditado más sobre este tema que cualquier otra persona viva de la actualidad. Con su erudición, sabiduría y conmovedor estilo, Dutton ha hecho una contribución valiente y original a este nuevo y emocionante campo de estudio.»

Denis Dutton es el fundador y editor del famoso sitio web Arts & Letters Daily, considerado por el periódico Guardian como «el mejor sitio web del mundo», así como de la revista Philosophy and Literature de la Universidad John Hopkins. Dutton es catedrático de filosofía del arte en la Universidad de Canterbury, Nueva Zelanda.


Según Kant, lo contrario de la contemplación desinteresada se produce cuando nos interesa la existencia de un objeto de experiencia, en especial cuando el placer que recibimos de ese objeto satisface un deseo personal. Con el fin de disfrutar de una comida placentera, explica el filósofo, los alimentos deben existir y aplacar nuestra hambre. La comida imaginaria nunca satisfará el hambre real. Pero en el caso de un objeto hermoso que esté sujeto a la contemplación desinteresada, la situación es totalmente distinta. En primer lugar, el contenido o el tema de una obra de arte no tiene por qué existir ni haber existido. La belleza de La Ilíada es independiente de si los acontecimientos narrados ocurrieron en realidad. Un cuadro bello tampoco tiene por qué representar una realidad existencial.
 
 
"EL INSTINTO DEL ARTE" DENNIS DUTTON, Editorial Paidós

BREAT EASTON ELLIS

"Así me convertí en el narrador atractivo y aturdido, incapacitado para el amor o la bondad. Así fue como me convertí en el joven calavera tarado que deambula entre las ruinas con la nariz goteando sangre, haciendo preguntas que no necesitan respuesta. Así fue como me convertí en el chico que nunca entendió cómo funcionaba nada. Así fue como me convertí en el chico que no salvaría a un amigo. Así fue como me convertí en el chico que no podía querer a la chica". Basta esta cita de las primeras páginas de Suites imperiales (Mondadori), el último libro de Bret Easton Ellis (Los Ángeles, 1964), para saber que el autor de American psycho ha vuelto al lugar de la nostalgia, al frío escenario de su primera novela, Menos que cero. Publicada hace 25 años, convirtió a su autor en la voz de una generación tan descreída como asustada.

LIBROS DEL TALLER DE LECTURA 2010

LA POESÍA, ESE CUERPO EXTRAÑO

La poesía, ese cuerpo extraño, alude, por una parte, a la escritura entendida como segregación que ciertos organismos producen, segregación de algo que forma y no forma parte de ellos: un cuerpo extraño; y quizá nombra también, por otra parte, la extrañeza que a veces causa lo más propio, lo más vivo e innegociable de uno mismo.

En efecto, hay un modo de estar en el mundo que conlleva necesidad de expresión. Un habla, un hacer que surgen al pensarnos y sentirnos en el mundo; conscientes de la inmediatez y la hermosura, y, al mismo tiempo, del fluir, de la adversidad y la desdicha, de la fragmentación, de lo evanescente de ese estar. Tal conciencia genera una inquietud que es modo de conocer, de conocernos.



Olvido García Valdés Oviedo, enero de 2005

JOSÉ ANTONIO LABORDETA; HASTA SIEMPRE

ES OTOÑO


ES OTOÑO

Es otoño. Los frutos repiquetean al caer.
Hayucos, bellotas, nueces negras,
huérfanos de los árboles que caen
ataviados con sus rígidos atuendos.

No te adentres
en el bosque de tenue color naranja,
está lleno de viejos irascibles
que se deslizan furtivos con ropa de camuflaje
y fingen que nadie los ve.
                                                                                    
Algunos ni siquiera son viejos,                                                           Obra de Arshile Gorky
sólo tienen frentes artríticas,
o están borrachos;
pero alguien tiene que pagar
por sus rencillas, sus oscuros dolores,
cuanta más carne explote, mejor.

Dispararán a la menor señal de movimiento,
a tu perro, a tu gato, a ti.
Dirán que eres un zorro o una ardilla,
un pato, o un faisán. Quizá un ciervo.

No son cazadores, estos hombres.
No tienen la paciencia de los cazadores,
ni su remordimiento.
Están seguros de que todo les pertenece.
Un cazador sabe que toma prestada su presa.

Recuerdo las largas horas
agazapada en las altas hierbas de los pantanos
-El cielo vacío, el agua silenciosa,
los callados colores de lejanos árboles-
esperando el fugaz aleteo de las aves,
casi rogando que no pasara nada.


Margaret Atwood

Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio