EL MARIDO DE LA PELUQUERA (baile del novio vestido de boda)
Empezar y seguir con un "érase una vez y no érase una vez". Lo que tiene de rito la escritura y lo que tiene de orgánico la escritura. El compromiso de la escritura y los grumos de la escritura. La necesidad fisiológica de este Penúltimo danzante del lugar y no de la imaginación...-como bien dice Berger, imaginar es demasiado fácil y roba demasiado tiempo-... la necesidad de (re)conocer ese lugar fruto de la extensión de una presencia o de la consecuencia de una acción, un lugar donde el lugar del adjetivo no sea la impostura, que el adjetivo esté a la escucha de las palabras que trazan su estar... los nombres de la música.
Etiquetas: DE LIBROS Y ESCRITORES
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