
MEJOR HOY QUE MAÑANA, editorial Acantilado, el nuevo libro de Nadine Gordimer ( Gauteng, 1923), Premio Nobel de literatura en 1991.
Nadine Gordimer incesante luchadora contra el apartheid a su 90 años pone de nuevo la atención en Sudáfrica aunque sea muy diferente a la Sudáfrica que aparecía en otras novelas suyas como: Un invitado de honor (1970) o El conservador (1974).
Todo surge de la creación del personaje. Los escritores somos excepcionalmente observadores, en eso somos un poco como los niños. Nosotros no nos fijamos sólo en lo que se está diciendo, también observamos el lenguaje corporal. Y todo eso lo utilizamos para crear a personajes que respiran vida. Toda escritura es un viaje de descubrimiento. Estamos investigando en la vida de distintas personas, en distintas circunstancias y edades. Es un viaje al misterio de lo humano. Es lo que encuentras en los grandes autores, los que me han iluminado, de Tolstoi a Shakespeare o Proust. Los escritores tenemos que tener esa facilidad para meternos en la piel de otras personas que no tienen nada que ver contigo. Si no sabes penetrar en la intimidad de tus personajes, no eres un escritor.
Extracto del artículo de Juan Sardá aparecido en EL CULTURAL 8/11/2013
Etiquetas: DE LIBROS Y ESCRITORES

El próximo martes día 12, a las 19:00 horas en la librería Cervantes de Oviedo, presentación del libro ARTE Y ROMANCE de Moisés Mori.
Si eres viejo
y tienes gafas
y meriendas bizcocho-¡qué bizcocho!-
en la cafetería,
y tu mujer
-¡qué mujer, qué levadura!-
moja una rebanada en el café
y se chupa los dedos
y las pulseras;
y si (en la cara se te nota)
padeces del corazón
o la sangre apenas circula
(ya se ve que no bebes)
o has superado un trombo
la pérdida del oído
o la muerte de un hijo,
entonces,
mi viejo, mi caricatura
mi infame simulacro,
entonces ¿a qué tomas ese dulce?
¿Qué esperas de la vida?
¿La hora de la merienda?
Y tu mujer-vieja perla de esta estancia-
¿se conforma con relamerse, con ver
la televisión digital
y acordarse de cuando era guapa?
Te contemplo en la cafetería:
la cara colorada, los lentes,
esa inconsciencia
y pienso en mi vida:
tan triste
tan increíble y penosa.
No hay salida -me dices sin querer.
Y yo te creo. Mi rebeldía
es solo vergüenza ajena, amor propio.
Al menos te desprecio. Otra mesa:
una caña, hacer tiempo, mala sangre
picar los cacahuetes (como el mono);
sin embargo no llego
a convencerme
de que escribir versos
ser poeta
-¡qué poeta!-
sea otra cosa
que mojar pasteles
chupar oro, endulzar la píldora.
Intervalo
desgarro
demora
sala de espera
el hocico.
Y risas. Risas
Arte y romance, Moisés Mori, KRK
Etiquetas: POESÍA
Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)