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ES PRIMAVERA

Es primavera,
Ya no llevan abrigo las muchachas
y tú te has levantado pronto,
caminas por la calle, irás a verla.
Sientes el tráfico, los coches,
las gentes imprecisas,
la luz, esa luz excesiva
al salir del invierno;
un niño te mira, eres
un punto más en la cadena
de sus curiosidades,
y tu imagen, de pronto, en el cristal;
alguien te deja el paso
y muy despacio vas a verla.
Olvido García Valdés La caída de Ícaro

CUENTOS COMPLETOS DE JUAN JOSÉ SAER

Juan José Saer (Serodino , Provincia de Santa Fe, 1937- Paris 2005).  

«La obra de Saer conserva lo mejor del pasado y lo hace brillar por su sola presencia en la incertidumbre de lo actual» (Ricardo Piglia).

«Las ficciones narrativas que componen este volumen abarcan cuarenta y tres años de trabajo literario: los primeros textos fueron escritos en 1957; los últimos, en el tan mentado año 2000, del que sólo unos pocos hombres sensatos fueron capaces de predecir que no sería ni más ni menos banal que sus predecesores abolidos. Los he ordenado siguiendo una cronología rigurosa pero invertida, que empieza por el libro más reciente y termina por el más antiguo, como ya lo había hecho con mis ensayos literarios. Tal vez de esa manera el lector tendrá del conjunto una perspectiva semejante a la mía.» Juan José Saer (2001)


«Saer es un narrador que pone a la lírica como horizonte de su literatura y hace de la poesía un modelo político del uso del lenguaje» (Ricardo Piglia).



La conferencia

El conferenciante entró jovial. Era en uno de los salones de la Real Academia de Ciencias de Bruselas y, si mis recuerdos no me engañan, iba a tratar el problema de los métodos de verificación de una suma: el conferenciante descartaba a priori la verificación estadística (por x número de personas) y la convicción subjetiva y de buena fe sobre el resultado. Pero tal vez se trataba más bien de lo contrario. Se sentó, desplegó sobre la mesa las hojas de una carpeta y, antes de comenzar a desarrollar su tema, contempló durante unos segundos la jarra transparente, sonrió como para sí mismo, y dijo: Yo acostumbro a dormir la siesta antes de dictar una conferencia, para tranquilizarme, porque la obligación de hablar en público me pone siempre muy nervioso. Así que hace una hora tuve un sueño. Tres personas diferentes fotografiaban rinocerontes. Eran tres imágenes sucesivas, pero el método que empleaban para sacar la fotografía era el mismo: se internaban en el río hasta la cintura, y fotografiaban de esa manera al rinoceronte, que se encontraba a unos metros de distancia, en el agua. Se trataba de rinocerontes, no de hipopótamos. El último de los fotógrafos era un poeta amigo mío (al que no conozco personalmente). Era mi amigo en el sueño. Este poeta, de fama universal, me explicaba en detalle el procedimiento que se emplea habitualmente para fotografiar rinocerontes. Y, en nombre de nuestra vieja amistad, me regalaba la fotografía que acababa de sacar.
El conferenciante hizo silencio y recogió de entre sus papeles un rectángulo coloreado. Después, antes de comenzar la disertación propiamente dicha, concluyó su relato: Tal vez ustedes crean que este sueño que acabo de contarles es pura invención. Y bien, estimados oyentes, se equivocan. Aquí tengo la prueba, dijo, y alzó la mano mostrando al público la a fotografía en colores de un rinoceronte en un río africano, todavía
húmeda, a causa sin duda de la proximidad del agua o del reciente revelado
.


Cuentos completos de Juan José Saer, El Aleph Editores

imagen descriptiva

... y otros grandes momentos de la literatura occidental

Una fuente canónica (la de la Real Academia Española en su Diccionario) define la bibliofilia como la "pasión por los libros, y especialmente por los raros y curiosos", lamentablemente sin mencionar nombres de bibliófilos ilustres o aclarar la inquietante cuestión de qué es un libro "raro". Más allá de esto (y dejando abierta la cuestión de si la acumulación de libros singulares por parte de algunos lectores no es una de las tantas prácticas que la popularización del libro electrónico redefinirá o eliminará para siempre), parece innegable que uno de esos bibliófilos es Russell Ash, escritor y autor de obras como The Cynic's Dictionary (1984) y de la introducción a Edward Lear's Book of Nonsense (1980) entre otros. A partir de 1985, y en colaboración con Brian Lake, viene publicando una selección de libros raros bajo el título de Bizarre books que le garantiza un sitio en esa Gran Sopa del Pacífico de la literatura que es este diario de lecturas (por cierto, la semana próxima, sólo citas).

AIRE DE DYLAN DE ENRIQUE VILA- MATAS

Entrevista de Marcos Ordoñez a Enrique Vila-matas con motivo de la aparición de su nueva novela Aire de Dylan. Artículo publicado  en el diario El País el 12/3/2012. Pincha en el título de la entrada para leer la entrevista completa.

En Aire de Dylan, la nueva novela de Enrique Vila-Matas hay un escritor fracasado y sin nombre que conoce a un adolescente parecido a Dylan que quiere fracasar, y una muchacha misteriosa parecida a Scarlett Johansson, y un escritor muerto y todavía más misterioso llamado Lancastre que infiltra memoria en el cerebro de su hijo, y una madre terrible, y la historia de Hamlet puesta al día, y un viaje a Hollywood que acaba siendo un viaje cósmico, y muchas, muchas cosas más.

Marcos Ordóñez. Lo que no hay, diría yo, es una “sátira de la posmodernidad”, como afirma la contraportada.

Enrique Vila-Matas. Eso fue un malentendido. No me he propuesto satirizar nada. En la literatura (y en la vida) acepto todas las tendencias, salvo, claro está, las totalitarias. Intento mantener una apertura mental extrema. Lo que sucede es que Vilnius, el adolescente, se enfrenta a la visión literaria de Lancastre, su padre muerto, por imperativos de la edad. Y eso es lo que ha dado en bautizarse con el ambiguo término de “posmodernismo”.

LO QUE NUNCA APRENDEREMOS

Lo inmenso es lo que nunca aprenderemos
Lo inmenso es lo que nunca aprenderemos.
Pues no se nos enseña a nacer ni a morir
ni cómo arder
de amor
qué penoso nuestro regreso obligatorio
a esas pequeñas cosas de las que somos dueños.
 Mervyn Peake, Traducción de Jordi Doce
Más sobre Mervyn Peake

LIBERTAD, JONATHAN FRANZEN

Jonathan Franzen
¿De verdad ha llegado por fin
la “Gran Novela Americana”?

Con “Las correcciones”, en 2001, vendió cerca de tres millones de ejemplares. A punto de salir a las librerías “Libertad” (publicada en España por Salamandra y Columna), Barak Obama pidio un ejemplar para llevársela como lectura de vacaciones. Una obra que ha sido saludada en Estados Unidos como la novela del siglo. Visitamos a Jonathan Franzen en Nueva York para que nos hablara de su más famoso fan, su desencuentro con Oprah Winfrey y por qué considera que “escribir es una actividad miserable”.
Jonathan Franzen no cree que exista algo parecido a la Gran Novela Americana. El concepto mismo le irrita. “Es una idea estúpida que utiliza la gente que no siente aprecio por la literatura. Quizá sea diferente en Europa, pero en Estados Unidos se trata de una frase paternalista que sueltan los no lectores cuando les comentas que eres escritor: ‘Ah, así que estás escribiendo la Gran Novela Americana, ¿no?’”.
Sentado en una silla de respaldo recto en su apartamento del Upper East Side neoyorquino, Franzen cruza los brazos sobre el pecho y esconde las manos en las axilas. Sobre la mesa frente a él descansan varios ejemplares de su última obra, Libertad, un pesado volumen que ha sido considerado en muchos sectores como, ejem, la Gran Novela Americana, y que le ha valido ser el primer escritor al que la revista Time ha dedicado su portada en los últimos diez años.
Pero Franzen tiende a molestar a la gente (Newsweek una vez lo tachó de “capullo pomposo”) y, nada más aparecer en Time, antes incluso de que el libro viera la luz, el estallido de franzenfreude provocó también una corriente contraria al “genio”, tal y como lo catalogó la novelista Jennifer Weiner, cansada de la sucesión de reseñas elogiosas.

DESPUÉS DE "LA INVENCIÓN DE HUGO"



Viaje a la Luna, de Georges Méliès (1902

Le Voyage dans la Lune (titulada Viaje a la luna en español) es una película francesa de 1902, en blanco y negro, muda y de ciencia ficción dirigida por Georges Méliès y escrita en compañía de su hermano mayor Gaston Méliès. Está basada en dos grandes novelas literarias, que son: De la Tierra a la Luna, de Julio Verne y The First Men in the Moon, de Herbert George Wells. La película dura 14 minutos con 12 segundos a una velocidad de 16 fotogramas por segundo, y algo más de ocho, proyectada a 25 f/s.
Le Voyage dans la Lune es una película muy popular actualmente y la crítica de cine la reconoce como la más importante de las creaciones cinematográficas de Georges Méliès. Además es, en cierto modo, el primer film de ciencia ficción de la historia del cine. La imagen de la cara de la luna recibiendo el impacto de un cohete espacial disparado por una bala de cañón, es uno de los planos más conocidos de la historia del cine.
Méliès intentó distribuir comercialmente el filme en Estados Unidos, pero técnicos que trabajaban para Thomas Edison lograron hacer copias del film y las distribuyeron por todo el país. A pesar de que fue un éxito en ese país, Méliès nunca recibió dinero por su explotación

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