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LOS 25 MEJORES DEL 2011

Aunque 2011 ha sido un año de grandes escritores en español y otros idiomas, algunos de ellos muy esperados, también ha presentado a autores interesantes a seguir. Doce meses que han confirmado que seguimos en el reino indestronable de la novela, de aquella con aires más tradicionales, al tiempo que ha continuado la eclosión de autores en busca de nuevas formas de contar, del ensanchamiento de la literatura; donde ha habido una presencia importante de ensayos literarios y de recuperaciones de poetas imprescindibles. Estas son algunas de las conclusiones que arroja la encuesta realizada por Babelia, por cuarto año consecutivo, con 57 de sus críticos y periodistas con el ánimo de señalar las obras más destacadas de 2011. Como ya avanzamos, Los enamoramientos, de Javier Marías, ha sido el preferido. Este especial de Babelia se ha publicado hoy con artículos de Eduardo Mendoza, Javier Marías, José Luis Pardo, José-Carlos Mainer, José María Guelbenzu  y otros críticos del suplemento que escriben sobre los diez primeros libros de la encuesta.
Una prueba de la diversidad de participantes en la encuesta es el número de títulos citados: más de 360. El único requisito fue que el libro hubiera sido publicado y/o traducido este año en España. Cada uno de los participantes eligió 10 títulos, dando al primero de la lista 10 puntos y así de manera descendente. El resultado de las 20 primeras posiciones ha dado un total de 25 libros debido a varios empates. La siguiente es la lista de las obras favoritas por los críticos y periodistas de Babelia (en otro post daré la lista de las cinco obras más votadas por géneros)





1. Los enamoramientos. Javier Marías (Alfaguara) Novela 
2- Libertad, de Jonathan Franzen. Traducción de Isabel Ferrer(Salamandra) Novela
3- Némesis, de Philip Roth. Traducción de Jordi Fibla (Mondadori) Novela
4- El mapa y el territorio, de Michel Houellebecq. Traducción de Jaime Zulaika (Anagrama) Novela
5- El ruido de las cosas al caer, de Juan Gabriel Vásquez (Alfaguara) Novela
6- Caligrafía de los sueños, de Juan Marsé (Lumen) Novela
7- La obsolescencia del hombre, de Günther Anders. Traducción de Josep Monter Pérez (Pre-Textos) Ensayo
8- Historia de la literatura española 7. Derrota y restitución de la modernidad (1939-2010), de Jordi Gracia y José Domingo Ródenas. Coordinación de José-Carlos Mainer (Crítica) ensayo
9- La gruta de las palabras, de Vladimir Holan. Traducción de Clara Janés (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) Poesía
10- Deshielo a mediodía, de Tomas Tranströmer. Traducción de Roberto Mascaró (Nórdica Libros) Poesía
11. Adiós a la universidad. Jordi Llovet. Traducción de Xavier Farré Vidal (G. Gutenberg / C. de Lectores) Ensayo
12. Correspondencia Carmen Martín Gaite-Juan Benet. (G. Gutenberg / C. de Lectores) Correspondencia
13. Tierra inalcanzable. Antología poética. Czeslaw Milosz (G. Gutenberg / C. de Lectores) Poesía
14. Por el bien del imperio. Josep Fontana (Past & Present) Ensayo
15. Una habitación en Holanda. Pierre Bergounioux.Traducción de David Stacey
(Minúscula) Ensayo
Yo confieso. Jaume Cabré. Traducción de Concha Cardeñoso Sáenz de Miera (Destino) Novela
16. El día de mañana. Ignacio Martínez de Pisón (Seix Barral) Novela
17. Anatomía de la influencia. Harold Bloom. Damià Alou (Taurus) Ensayo
Folie Baudelaire. Roberto Calasso. Edgardo Dobry (Anagrama) Ensayo
18. Amor y obstáculos. Aleksandar Hemon. Damià Alou (Duomo) Relatos
Crímenes. F. von Schirach. Traducción de Juan de Sola (Salamandra) Relatos
Doctor Glass. Hjalmar Söderberg. Traducción de Gabriel Ferrater (Alfabia) Novela
Solar. Ian McEwan.Traducción de Jaime Zulaika (Anagrama) Novela
19. El juramento de la pista de frontó. John Ashbery.Traducción de Julio Mas Alcaraz (Calambur) Poesía
20. El emperrado corazón amora. Juan Gelman (Tusquets) Poesía

22 CONSEJOS PARA ESCRIBIR

-TRES-

Lo más probable es que necesites un diccionario, una gramática y tener los pies en la tierra. ¿Qué quiero decir con esto último? Que aquí nadie regala nada. Escribir es un trabajo. También es apostar. No viene con un plan de pensiones. Habrá ciertas personas que puedan echarte una mano, pero en esencia te las tendrás que apañar solo. Nadie te obliga a escribir. Si escribes es porque has elegido hacerlo, así que no te quejes.
Margaret Atwood 

NAVIDAD 2011

BIENAVENTURADOS LOS QUE LEEN


DESDE HACE MESES le doy vueltas a esta frase, que está al principio del Apocalipsis, porque casi podríamos decir que el fin del mundo es una de los mejores estrategias de promoción de la lectura. ¿Cómo no recordar ese arranque rotundo al contemplar los miles y miles de visitantes de la Feria del Libro de Guadalajara? Y pensar que cada uno ha pagado algo así como un dólar para entrar.
      LectorasHe visto salones rebosantes de jóvenes para escuchar coloquios, presentaciones y conferencias. He contemplado los corredores del recinto ferial colmados de personas comprando libros, buscando dedicatorias y fotografiándose con sus autores favoritos. He mirado con asombro las interminables colas que el público entusiasta forma para conversar con un escritor, presenciar las actividades o pedir un autógrafo.
      He oído conmovido cómo los escolares y universitarios nos llaman "maestros" a todos los escritores invitados y me he quedado mudo cada vez que me han pedido que les recomiende un título para ser felices, para agradar a sus padres o para hechizar de amor a otra persona que uno supone dispuesta a dejarse seducir a través de un poema, una novela o un cuento.
      He agradecido la curiosidad intelectual de la mayoría de periodistas locales que han leído lo que tenían que leer antes de elaborar sus preguntas. Aquí nadie nos pide que le hablemos de nuestro libro, porque los profesionales que nos entrevistan son los mismos que ya nos entrevistaron en las anteriores ediciones de la FIL. El escritor Antonio Ortuño lo ha resumido así: «vine a la FIL como escolar, más tarde como periodista y desde hace tres años como escritor». ¿Cuántos más, como Antonio Ortuño, habrán crecido para la literatura gracias a la FIL Guadalajara?
       SkarmetaHe disfrutado con los amigos que apenas veo porque viven en otras ciudades e incluso en otros países. La mayoría son mexicanos comoJorge Volpi, Rafael Pérez Gay, Ignacio Padilla, Cristina Rivera Garza, Pedro Palou, Jorge Hernández, Paco Taibo, Vicente Quirarte o Xavier Velasco. Varios chilenos como Antonio Skármeta (en la foto, a la derecha), Isabel Mellado y Arturo Fontaine. Más de uno argentino: Daniel Divinsky, Ana María Shua, Guillermo Martínez y Andrés Neuman. También un par de peruanos como Enrique Planas y Santiago Roncagliolo. Y por supuesto especies únicas como el nicaragüense Sergio Ramírez, la portorriqueña Mayra Santos o la boliviana Giovanna Rivero. No puedo asegurarlo con certeza, pero seguro que más de uno desea regresar el próximo año para volver a ver a tantos amigos.
        El Apocalipsis ha engendrado una literatura rica en futuros distópicos y apocalípticos. Pienso en 1984 de Orwell, Un mundo feliz de Huxley o Farenheit 451 de Bradbury, donde la suerte de los libros iba unida al destino del mundo. Sin embargo, de un tiempo a esta parte los libros han desaparecido de los grandes relatos contemporáneos distópicos y apocalípticos como Mátrix o La Carretera, donde la humanidad lectora ha sido desplazada por legiones de zombis, esas criaturas reñidas con el libro y el jabón. ¿Cómo no echar de menos a los cultos simios que juzgaron a Charlton Heston en El planeta de los simios?
          He tenido que venir hasta aquí para conjurar esas pesadillas y comprobar que la FIL Guadalajara sigue siendo ese hermoso refugio de lectores fraguado por Ray Bradbury, porque el Apocalipsis no es el fin del mundo sino el libro que lo narra y cuya primera frase reivindico: "Bienaventurados los que leen".
Fernando Iwasaki (Lima, 1961), su súltimo libros son : Arte de introducir(Renacimiento), Nabokovia Peruviana (Isla de Siltolá), Sevilla, sin mapa(Paréntesis), España, aparta de mí estos premios (Páginas de Espuma)
(3-12-2011. Feria del libro en Guadalajara, México, por Fernando Iwasaki)

ARRUGAS

ARRUGAS
 Autor:
Paco Roca
 Editorial:
Astiberri Ediciones
 Fecha:
noviembre de 2007 (1a edición), diciembre de 2008 (3a edición) y febrero de 2009 (4a edición)
 Formato:
104 pgs color, tapa dura, tamaño 17x24 cm.
 Precio:
15,00 €

Descripción de la editorial: "Emilio, un antiguo ejecutivo bancario, es internado en una residencia de ancianos por su familia tras sufrir una nueva crisis deAlzheimer. Allí, aprende a convivir con sus nuevos compañeros cada uno con un cuadro "clínico" y un carácter bien distintos y los cuidadores que les atienden. Emilio se adentra en una rutina diaria de cadencia morosa con horarios prefijados la toma de los medicamentos, la siesta, las comidas, la gimnasia, la vuelta a la cama... y en su pulso con la enfermedad para intentar mantener la memoria y evitar ser trasladado a la última planta, la de los impedidos, cuenta con la ayuda de Ernesto, su compañero de habitación... Paco Roca aborda en Arrugastemas delicados, hasta ahora escasamente tratados en historieta, como son el Alzheimer y la demencia senil. Y lo hace de un modo intimista y sensible, con algunos apuntes de humor pero sin caer en ningún momento en la caricatura."
Edición española del cómic producido para Francia, donde se publicó con el título de Rides (Delcourt, marzo de 2007). Posteriormente, también ha sido publicado en Italia (con el título de Rughe; Tunué, 2008), Países Bajos (Rimpels; Silvester Strips, 2009) y Japón (2011).
Arrugas es uno de esos raros casos en que coinciden éxito de crítica y público, habiendo recibido múltiples premios y unas muy buena vida comercial. En Francia agotó la primera edición a los pocos meses de salir a la venta, y en España ha alcanzado la cuarta edición en 2009, habiendo superado los 17.000 ejemplares vendidos.

TRES CUENTOS BREVES

Decía Cortázar que si la novela —construcción sofisticada y de largo aliento— gana por puntos, el cuento gana por knock-out. "Un buen cuento es incisivo, mordiente, sin cuartel desde las primeras frases".

Si la contundencia es la clave para los cuentos en general, lo es más todavía para los microrrelatos. Aquí, una muestra de estas breves obras maestras del efecto sorpresa:

"Final para un cuento fantástico", de I. A. Ireland

—¡Que extraño! —dijo la muchacha avanzando cautelosamente—. ¡Qué puerta más pesada!
La tocó, al hablar, y se cerró de pronto, con un golpe.
—¡Dios mío! —dijo el hombre—. Me parece que no tiene picaporte del lado de adentro. ¡Cómo, nos han encerrado a los dos!
—A los dos no. A uno solo —dijo la muchacha.
Pasó a través de la puerta y desapareció.

"Fantasma sensible", de Lieu Yi-King

Un día, cuando se dirigía al excusado, Yuan Tche-yu fue protagonista de un hecho singular. A su lado surgió un fanatasma gigantesco, de más de diez pies de altura, de tez negra y ojos inmensos, vestido con una casaca negra y cubierto con un bonete plano. Sin turbarse de modo alguno, Yuan Tche-yu conservó su sangre fría.
—La gente suele decir que los fantasmas son feos —dijo con la mayor indiferencia, dirigiendo una sonrisa a la aparición—. ¡Y tienen toda la razón!
El fantasma, avergonzado, se eclipsó.

"Escalofriante", de Thomas Bailey Aldrich

Una mujer está sentada sola en una casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto. Tocan la puerta.

El relato que sigue pertenece, supuestamente, a un escritor inglés llamado George Loring Frost y fue incluido por Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo en su famosa antología de narrativa fantástica. Se sospecha, sin embargo (y no sería nara raro teniendo en cuenta no solo el gusto por la literatura fantástica, sino también por las bromas literarias de estos amigos escritores), que el autor real es el propio Borges:

Al caer de la tarde, dos desconocidos se encuentran en los oscuros corredores de una galería de cuadros. Con un ligero escalofrío, uno de ellos dijo:
—Este lugar es siniestro. ¿Usted cree en fantasmas?
—Yo no —respondió el otro—. ¿Y usted?
—Yo sí —dijo el primero y desapareció.

(Fuente: Libros en red)

RAZONES PARA CREER



Un buen anuncio.
Nietzsche dijo: "La esperanza es el peor de los males, porque prolonga el tormento de los hombres", pero, a veces, es necesaria. Aunque el mensaje venga de una marca comercial.

22 CONSEJOS PARA ESCRIBIR

 -DOS-

La ficción que no es una aventura personal del autor hacia lo desconocido o lo aterrador no merece la pena ser escrita a no ser que sea únicamente por dinero.  
Jonathan Franzen

BLACK AND WHITE


TIJI "COLOUR" HD from AKAMA on Vimeo.

Un mundo en blanco y negro; la mala suerte del oso panda y la compasión de un niño.

EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BLACK

Digámoslo desde el principio: aunque se ha parapetado tras el efectivo disfraz literario de Benjamin Black, no sólo para duplicar la B de su apellido sino para adentrarse en terreno policial guiado por la lectura de los romans durs de Georges Simenon –según él mismo admite–, John Banville no se puede deshacer del cuerpo del delito: su escritura, una de las cimas más sobresalientes de la narrativa contemporánea en lengua inglesa, siempre acabará por delatarlo. Si bien hay notorias diferencias entre una y otra cara de la moneda –“Tus libros piensan; los míos observan y reportan”, dice Black a Banville durante una entrevista conducida por el desdoblamiento–, lo cierto es que las huellas dactilares del gran estilista irlandés, esas que lo llevaron a alzarse con el Man Booker Prize en 2005, son claramente visibles en Christine Falls (2006), The Silver Swan (2007) y The Lemur (2008), las tres novelas que Black ha firmado a la fecha y en las que Banville (Wexford, 1945) prolonga la “vieja ansiedad por penetrar en la esencia de las cosas, por ahondar en la oscuridad de lo [que permanece] oculto, por saber”, ya que “algo en él [anhela] las sombras que acechan en las profundidades”, ahí donde “el mundo no es lo que parece”. Esta ansiedad y este anhelo son atribuidos a Quirke, el patólogo forense cuya incurable curiosidad activa los mecanismos de Christine Falls y The Silver Swan y cuyo apellido carga con una condena de rareza (quirk significa “raro”; el nombre propio se extravió entre las nubes de amargura y pesadumbre que se ciernen sobre el personaje). Devoto del alcohol al que intenta renunciar en vano, dueño de una infancia vivida o más bien padecida en un orfanato católico llamado la Escuela Industrial de Carricklea –“En el orbe de Black los niños figuran sólo como víctimas, marginados, peones en un atroz juego de poder”, señala Banville–, viudo de una mujer oriunda de Boston (Delia Crawford) que falleció al dar a luz a una hija (Phoebe) que se niega a reconocerlo como padre, Quirke es el héroe trágico por antonomasia: un heredero taciturno de la estirpe detectivesca que debe lidiar con “la suciedad de los otros” menos por accidente que por un declarado hechizo ante “el mudo misterio de los muertos. Cada cuerpo encerraba un secreto único –la causa precisa de defunción– que era su trabajo revelar. Para él, la chispa de la muerte era tan fundamental como la chispa de la vida”.

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